Iquitos, la ciudad más grande del mundo a la que no se puede llegar por carretera, es un destino que desafía toda lógica. Más allá de los circuitos convencionales, existen cinco rincones que los locales cuidan en secreto.
1. El Malecón Tarapacá al atardecer
Aunque el Malecón es conocido, pocos turistas visitan el extremo norte al atardecer, donde las vistas del río Amazonas son espectaculares y el ambiente es más tranquilo y auténtico.
2. La Playa de Santa Clara
A solo 20 minutos en bote, esta playa de arena blanca en la cuenca del río Nanay es el lugar favorito de los iquiteños para escapar del calor. Durante la temporada baja de agua (junio-noviembre), se forman hermosas playas fluviales.
3. El Mercado de Belén (pero no el turístico)
El mercado flotante es famoso, pero pocos se aventuran a la sección trasera, donde se encuentran los puestos de medicina tradicional amazónica con plantas y hierbas curativas utilizadas por chamanes locales.
4. La Casa de Fierro y su historia oculta
Diseñada por Gustave Eiffel, esta icónica estructura es conocida por todos, pero lo que pocos saben es que existe una galería en el tercer piso con fotografías históricas de la fiebre del caucho.
5. El Mirador de la Calle Putumayo
En el barrio de Pueblo Libre, este mirador improvisado ofrece vistas panorámicas de la confluencia de los ríos Nanay, Itaya y Amazonas. Los locales vienen aquí al amanecer para ver el despertar de la selva.